Me he pasado varios días sin escribir, así que no sé si sabré poner este blog al día con todo lo que ha pasado desde entonces.
Clara pasó la noche del martes al miércoles en la UCI, como ya os conté. El miércoles a mediodía, cuando llegaba al turno de visita, me encontré con que la estaban subiendo a planta. Nuestra mayor sorpresa fue encontrarnos en una habitación individual, lujo asiático en un hospital público (aunque en esta planta hay varias).
Tras una intervención tan complicada como este cruce duodenal, la recuperación es un proceso lento. Pero a la vez, para evitar posibles complicaciones, los médicos insisten en que la paciente se mueva y haga vida normal cuanto antes. El Dr. Balibrea, del equipo del Dr. Sánchez Pernaute, se pasó a vernos el jueves por la mañana y respondió a todas nuestras dudas. Clara tenía molestias y dolores, y nos enteramos, por ejemplo, de que le dolían los pies porque durante la intervención levantan la camilla de forma que está casi de pie. Pocas horas después le retiraron la sonda vesical (ya le habían quitado la nasogástrica la noche anterior) y empezó a ir al aseo ella solita. Parecía que todo iba bien poquito a poco, pero...
sábado, 7 de abril de 2007
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