Ayer, viernes y 13, salí del hospital. Operarse de cruce duodenal es sólo meterse en el principio de un proceso. De este proceso, de momento, puedo decir poco. Por lo que he leído en el blog Rafa ha puntualizado correctamente lo que ha ido sucediendo. Cuando pienso en estos días pienso en todo ese personal sanitario que con lo que tiene hace que todo vaya bien. Me maravilla como el equipo del profesor Torres y el Dr. Sánchez Pernaute logran usar la laparoscopia en esta técnica donde lo más complicado son las anatomías de los propios pacientes. Físicamente, como todos los postoperatorios, se tienen molestias incluso con los calmantes. Aunque a veces parece que no te hacen falta un auxiliar (Fernando) me recomendó que igualmente los tomara. ¡Gracias Fernando! ¡Gracias a Jose porque cuando hubo que sacarme sangre lo hizo fenomenal! ¡Casi te llamo Torero! y Gracias sobre todo al Dr. Sánchez Pernaute por ser tan magnífico cirujano.
Pienso que los que estén en capilla de esta operación deben saber que vais a tener que dormir boca arriba. Se supone que puedes dormir también de lado pero los dolorcillos aumentan y lo hace casi imposible. No tomas líquidos hasta que te hacen una prueba de tránsito. Si esta prueba demuestra que no hay fugas estás a agua un día. El plan de reactivación del sistema digestivo pasa por una buena temporada de batidos (Optifast), después purés (dieta blanda), poco a poco dieta consistente como un bebé. ¡Y sin más dietas!. Los aires forman un todo dentro de tus tripas. Espectoras, lo cual es bueno. Yo tuve naúseas y vómito. Creo que no tiene que ser igual en todos los casos. Como no tratan las tripas antes de la intervención lo que tenías antes sigue ahí y lo expulsas. Las deposiciones son líquidas. Todos los tubos y heridas (2 drenajes y 4 pequeñas incisiones de 3-5 cms) que hay en tu cuerpo te recuerdan que ya has pasado por ese ansiado quirófano. Y ahora lo que ansías es recuperarte e irte a casa.
Psicológicamente, creo que cada uno si llega a este punto es porque no ha visto otra salida y eso supone, de alguna manera, "falta de control sobre tu vida". No dudo que mis fantasmas me están esperando en el proceso de bajada de peso. También cuento con que mi vida ahora depende, en gran parte, de mi y de nadie más.
¡Qué buena suerte y privilegio poder compartir con otro paciente de planta también operado de cruce duodenal todos esos momentos de compañía y conversación! Jose Luís y su madre Ángeles han sido esa complicidad que hace llevadera la estancia. Os echo de menos.
2 comentarios:
Muy buenas, me presento, soy José Luis, el vecino de Clara de la 21.
Hoy hemos estado los dos en el Hospital para nuestra primera cura.
Me dieron el alta el mismo día que Clara, pero es que hasta hoy, no me he puesto a manejar mi PC. En primer lugar, dar las gracias a Clara y a Rafa, y por supuesto a todo el personal sanitario de la 3ª SUR del Clinico. Ya os contaremos, porque la idea es ampliar toda esta información con ayuda de Andres Sanchez Pernaute, el Profesor Torres, Elia Perez, Jose Balibrea y ... (ah, han sido nuestros cirujanos). Supongo que datos que se preguntarán los candidatos a esta operación, he pasado 39 días en el Hospital, hoy llevo 41 días despues de mi paso por el quirófano, he perdido ... 27 kilos.
Que os diga Clara lo que ha perdido, que ya voy ganando cuatro porfias a cero ;-)
Lo dicho, me teneis a vuestra disposición para cualquier consulta, comentario, lo que sea.
Un abrazo a todos.
Muy buenas Clara, soy José Luis, pasados los años sigo leyendo tu blog, y me sigo emocionando. Un besote gordi.
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